Bruno Sacco, de profesión ingeniero civil, después de trabajar por más de diez años en Roma, en el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, evaluando proyectos en países en vías de desarrollo, decidió volver a su Chile natal y abrir un restaurante de comida italiana. Así deleitaba a los santiaguinos en su “La Divina Comida”.

Paralelamente, como vicepresidente de la Asociación Chilena de Gastronomía, Achiga, se encargaba de organizar y llevar adelante los concursos de cocina en Chile, dirigido a los chefs profesionales de restaurantes y hoteles. A inicios de los noventa decidió organizar un concurso a nivel nacional, esta vez dirigido a las dueñas de casa, con el objeto de rescatar la tradición de la cocina chilena.

Gratamente sorprendido por la cantidad y variedad de deliciosos platos que salieron a la luz gracias al concurso y, observando que en Santiago eran escasos los lugares de buen nivel con oferta de cocina chilena, decidió en 1991 abrir el Divertimento Chileno con platos de amplio arraigo local.

De a poco El Divertimento Chileno se fue transformando en centro de la cocina chilena, donde acuden políticos, artistas, gente de televisión, periodistas y abundante público extranjero que desea conocer y degustar la gastronomía chilena. La hora de almuerzo es especialmente concurrida.

El año 2009 el Círculo de Cronistas Gastronómicos de Chile nos otorgó el premio al mejor restaurante de cocina chilena del país.

El Divertimento Chileno es una empresa de la familia Sacco, fundada por Bruno y su señora. Dos de sus 3 hijas trabajan también ahí. Flaminia siguió los pasos de su padre estudiando gastronomía en Lucern, Suiza y es actualmente la chef ejecutiva. Otra de sus hijas, Michèle, es la encargada de ventas y relaciones públicas.

Ubicado en el medio del Parque Metropolitano de Santiago, rodeado de jardines, muy central y a escasos minutos de los hoteles, centros comerciales y arterias principales, es un oasis en medio de la ciudad.